Nuestros autores

Nuestros remitentes son seres con una necesidad extrema de escribir cartas de amor. Nos hemos esforzado por pedirles que se esmeren con su buena letra. Aquí los tienes más en detalle.

Nacho Casanova

Nacho Casanova (autor de Pequeños Naufragios e ilustrador de Sinvivir y La revolución solo te tiene a ti [las huellas de El Naufraguito]) nació en Zaragoza, localidad famosa por la fabricación de caramelos gigantes, pero vive en València. Escultor de carrera e historietista de vocación, Nacho básicamente es un deconstructor.

En su loca y dicharachera juventud, dibujaba tristes (pero poéticos) cómics sobre ancianos solitarios. Cuando le encargaron que idease un animal imaginario, desarrolló el concepto de la “pelotilla primigenia” dibujando una bola. Y cuando publicó su autobiografía decidió no autorizarla.

En su etapa actual, en la que está desarrollando su faceta de dibujante erótico, se dedica a reinventar el concepto de “insert” solo apto para finos conocedores de los pliegues más íntimos de la anatomía femenina.

Sin embargo, es un tipo centrado, sin aparentes contradicciones. Solo pasa que es un individuo complejo.
C.O.

Retrato de Nacho Casanova
Ceferino Galán

Ceferino Galán

Ceferino Galán (prologuista de Pequeños Naufragios y autor del texto de La revolución solo te tiene a ti [las huellas de El Naufraguito]) nació a mediados de un siglo que no es este en un año del tigre, y como además es Aries, es dos veces guerrero. Estudió cerámica, escultura, tipografía, Artes del Libro, grabado y otras muchas cosas más como economía y contabilidad sin encontrar a sus estudios ninguna aplicación conocida a no ser el mero hecho de haberlo usado para vivir.

En 1989, después de haber realizado varios libros de artista y de poesía visual, se le ocurrió hacer un fanzine y lo llamó El Naufraguito. Al poco tiempo le buscó un compañero y lo llamó El Mininaufraguito. Desde entonces ha publicado más de 135 números con títulos tan sugerente como ¡Tatúame el corazón!, Los estados del alma, El roce hace la llaga, Elvis era rubio, Nueve maneras secretas de poner fin a la tristeza, Esperamos de la vida algo más que su perfume, La rueda de la pasión desbordada, San Valentín el día de la mentira, ¿Acaso alguna mujer sabe algo del hombre al que ama?, La sociedad cacatúa, Las trampas de la razón… consiguiendo lo que él mismo llama “un éxito relativo”. Gracias a El Naufraguito ha conseguido conocer personas y ciudades en multitud de ferias y festivales, ha dirigido talleres de fanzines y ha colaborado en el cine y en el teatro. No está nada mal para tratarse de un fanzine tan pequeño.

Antonio Soto

Antonio Soto (autor de Sinvivir) vive en València, donde nació.

Opina que quien acuñó la frase Vive cada minuto como si fuera el último de tu vida era un gilipollas, porque la vida debería componerse de ávidos momentos de curiosidad, tiempos pausados de reflexión y otros tantos de letargo.

Este ex galerista, ex restaurador pero profesor de historia del arte es un tipo sin contradicciones aparentes porque le gusta la magia pero no los trucos, le gusta dormir pero no la anestesia. 

De hecho, una vez escribió una lista titulada Las 55 cosas que me gustan, que es perfecta para hacerse una idea de su catadura. He aquí un extracto: 

  • Bucear entre la chatarra
  • Los relojes parados
  • Cuando callan las cigarras
  • Los ojos de los calamares gigantes
  • Doblar a la turbamulta en las películas de catástrofes (“¡Oh, Dios mío, moriremos todos!”)
  • Cantar con voz grave en un cuarteto de duduá
  • Practicarle la maniobra Heimlich a mi madre
  • Ver figuras en mi caca
  • Los barcos varados
  • Encontrar y coleccionar fotografías de desconocidos
  • Los manómetros a cero…

También escribió Las 55 cosas que no me gustan pero, es curioso, las cosas que desprecia no tienen tanto interés.

C.O.

Retrato de Antonio Soto y Mago
Retrato de Carlos Ortin

Carlos Ortin

Carlos Ortin (autor de El amigo de Kafka y del prólogo de Sinvivir) nació y vive en Valencia.

Formado como dibujante en la elegancia del color plano francobelga y las formas redondeadas del diseño Atom, publica sus primeras historietas en las revistas más representativas de los años 80 (Madriz, Cairo, Marca Acme, La Luna… ). Por sus páginas deambulan personajes paradójicos, salidos de la cultura de kiosco y la serie B, como aquel escritor agredido por sus propias historias, o ese tipo obsesionado por el recuerdo de su propia muerte, o el estudiante que cuando es fotografiado aparece otro sujeto en la foto…

Carlos cierra esta etapa en 1988.

Entonces se dedica a la ilustración, dibuja unos cuantos libros y gana un par de premios.

Cierra esta etapa en 2001, toda una odisea.

Indignado con las relaciones editor/ilustrador se apunta al movimiento asociativo con inusitado fervor. Consigue unas cuantas cosas, pero al final no compensó el esfuerzo.

Cierra esta etapa en 2007.

Se rehace con proyectos docentes muy estimulantes e imparte clases y talleres por el mundo a todo ilustrador o ilustradora en ciernes que se quiera apuntar.

Contento pero cansado, cierra esta etapa en 2017.

Ilusionado y sobre todo, bien acompañado, crea la revista digital The Valencianer con el objetivo de salir mensualmente durante un año.

Pasado un año y poco, cierra esta etapa en 2018.

Desde entonces, su mente deambula por paradero desconocido.

Alfons Aladreta

Alfons Aladreta, narrador de El amigo de Kafka, nació en València pero no sabemos dónde vive

Le gusta pasar desapercibido para poder colarse por ahí a echar un vistazo. Luego escribe sobre lo que curiosea y lo publica en fanzines y hojas volanderas que sólo ven sus amigos. Entre estas piezas podemos destacar Y la nave va, una excursión por naves industriales en desuso, Él no lo haría, un recorrido por chalets abandonados y Esquelas imperfectas, una colección de necrológicas dedicadas a personas que todavía no están muertas. Para The Valencianer escribió Sirena en conserva, y Con Dalí empezó todo, dándonos una idea de los barrios mentales por los que le gusta deambular, e incluso se atrevió a publicar una ilustración para el número especial de Navidad.

No se sabe a qué se dedica para ganarse la vida. Cuando le preguntan, contesta que es maquetador de libros pero que siempre firma con varios pseudónimos, uno por cada cliente. Sin embargo hemos decidido firmar con su nombre auténtico esta apropiación para El ladrón de calcetines.

No lo busquéis por ninguna red social.

Retrato de Alfons Aladreta
Retrato de Cristina Durán

Cristina Durán

Cristina Durán, la autora del prólogo de El amigo de Kafka, nació en València pero vive en Benetússer, localidad famosa por la elaboración de peines. Cuando leyó la célebre bande dessinée «Barbarella» y vio que su apellido coincidía con el pérfido dr. Duran Duran, decidió que dedicaría su vida a hacer el bien. De hecho, si alguna vez dibuja un personaje malvado, dan ganas de rehabilitarlo.

Es especialista en dibujar perspectivas imposibles y marionetas, pero de lo que está más orgullosa es de haber cumplido muchos de sus sueños, como haberse fabricado un gran estudio donde trabaja rodeada de ilustradores y diseñadores amigos, tener dos hijas de distintos colores y ser una reconocida autora de comics junto con su guionista-marido Miguel Ángel Giner Bou.

En los últimos años los cómics han ido interponiéndose en su carrera de ilustradora. Este cambio la ha hecho más pobre pero más feliz, como ella misma reconoce, porque le ha permitido realimentarse con las reacciones de la gente que se emociona al leer sus historias.

En fin, Cristina Durán no sabe dibujar gente mala, es cierto. Pero cuidado: sus historias son un puñetazo en el corazón.

En 2019 ganó el Premio Nacional de Cómic por su obra El dia 3, junto a Miguel Ángel Giner Bou y Laura Ballester.

Ana Collado

Ana Collado, prologuista de Tan azul, es una persona capaz de caminar y soñar al mismo tiempo. De la misma forma, la hemos visto hacer un cuadro al óleo usando solamente un lápiz, o representar los años 70 usando referencias de los dosmilveinte. De alguien así no es extraño recibir un texto por email desde una máquina Olivetti Lettera 32, o aprender ornitología marina. Ana ve lo que los demás no, desde un astigmatismo general, una miopía selectiva y una presbicia hereditaria por segunda generación. 

Ana nos ha contado fascinantes sueños olvidados que le sucedieron a otras personas mientras se disculpa por no tener suficientes sombreros para que nos cubramos del sol. También sabemos que es la única persona capaz de pasar por el traductor de google el texto en falso latín que ocupaba el espacio destinado a sus frases.

De alguien así solo podíamos esperar un texto que revelara de forma absolutamente críptica el secreto más preciado que guardamos en la editorial, dejándonos ocultamente expuestos. 

Retrato de Ana Collado
Retrato de Carlos Maiques
Carlos Maiques

Carlos Maiques, el autor de Tan azul, cuando nació, recibió la visita de su hada madrina a los pies de su cuna. La buena señora aplicó un sutil toque de varita mágica en tres partes de su, por entonces, pequeño cuerpo.

El primer toque le concedió el don de la memoria fotográfica, que Carlos utilizará para, por ejemplo, retratar a cualquier persona en 40 segundos tras mirarla solo una vez.

El segundo toque le proporcionó su famosa muñeca mágica, con la que será capaz de extraer lo mejor de cualquier herramienta que se le ocurra utilizar.

El tercer toque fue a parar a sus piernas, convirtiéndole en un incansable caminante que, a cada paso, se irá sacudiendo todo lo superfluo de la mente para que cuando llegue a su destino solo quede lo importante.

Todas estas habilidades hacen que Maiques sepa con seguridad que en la vida no hay soluciones, sino solo negociaciones con la realidad: un avión negocia con la gravedad, un barco con el agua, una casa con la intemperie… de modo que, como su forma de ver las cosas y la realidad a menudo no encajan, utiliza su arte para negociar.

Carlos Maiques es, en realidad, un personaje ficticio que algunas veces se materializa ante alguna gente afortunada para regalarles pequeñas cosas extraordinarias.

Y Tan azul es un perfecto ejemplo de ello.

Isabel Coixet

Isabel Coixet, la autora del prólogo de La revolución solo te tiene a ti [las huellas de El Naufraguito], nació y vive en Barcelona. Licenciada en Historia por la Universidad de Barcelona, Isabel Coixet empezó trabajando en publicidad y redacción de anuncios. Ganó diversos premios por sus spots, y en el año 2000 fundó su propia productora, Miss Wasabi Films.

Su debut como guionista y directora fue en el año 1989 con Demasiado Viejo Para Morir Joven, nominación a Mejor Director Novel en los Premios Goya. En 1996 realizó su primera película en inglés, Things I Never Told You. Su éxito internacional llegó en 2003 de la mano del drama intimista My Life Without Me, con Sarah Polley en el papel principal, con quien volvió a trabajar dos años más tarde en The Secret Life of Words, premiada con cuatro Goyas.

Además de su amplia filmografía, también ha realizado destacados documentales como Invisibles, Marea Blanca, Talking about rose, Prisoner of Hissène Habré, o Escuchando al Juez Garzón, Goya a Mejor Documental o el reciente El Sostre Groc.

En 2009 recibe la Medalla de Oro en las Bellas Artes, otorgada por el Ministerio de Cultura y Deporte español, y en 2015 la Medalla Chevalier des arts et des lettres concedida por el Ministerio de Cultura Francés. Coixet presenta en 2017 La Librería, premio a Mejor Dirección, Película y Guion Adaptado en los Goya.

En 2020 es galardonada con el Premio Nacional de la Cinematografía por su extensa trayectoria y por abrir nuevos caminos en el cine español.

Además, desde Miss Wasabi Films, Coixet apoya la producción de proyectos de directoras noveles para favorecer la visibilidad de los trabajos dirigidos por mujeres en el mundo del cine.

Retrato de Isabel Coixet
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